people at concert
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Intimidad en un concierto

Nuestros 5 sentidos están en constante estimulación, cada día y hora; dependiendo del estado de ánimo en el que nos encontremos, el momento de la vida o las situaciones que atravesamos, podemos encontrar en esos estímulos las respuestas a nuestras dudas, el impulso para salir adelante o simplemente la tranquilidad y confort para estar con uno mismo o con los demás.

La música en vivo es un estimulante fabuloso y efectivo disparador de sensaciones y emociones a todos los niveles. Durante un concierto, la música penetra a través de nuestros oídos, nos permite observar a los intérpretes en su máxima expresión, sentir por nuestro cuerpo las vibraciones de cada uno de los instrumentos que se están tocando y percibir los aromas del recinto en el que nos encontramos, entre muchas otras.

people in a concert
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¿Ha tenido la oportunidad de ver a su artista, banda, orquesta o intérprete favorito en vivo?

Si no lo ha hecho, le recomiendo que lo solucione a la brevedad (si es posible), si ya ha tenido esta hermosa oportunidad, tal vez comparta conmigo las sensaciones que hoy describo a través de estas líneas.

La concentración de todas estas sensaciones provocan nuestra euforia, la entrega total a quien o quienes, con su talento, están provocando la explosión de emociones que nos llevan al límite, tal vez, por eso, es que a nuestros artistas les rendimos culto, casi religioso, sobre todo en la etapa de la vida en la que estamos encontrando nuestra personalidad.

Las emociones fluyen desde el instante en que uno adquiere su entrada para el gran evento, se estabiliza durante el tiempo que transcurre entre tener el ticket asegurado y el día del espectáculo.

Conforme se acerca, la ansiedad comienza a aumentar, las horas, los minutos y segundos se van más lento y disminuyen su velocidad conforme avanzan. Al fin llega el instante en el que hace su presencia en el escenario ese simple mortal que, durante las próximas horas, será una deidad para todos los presentes.

La piel se enchina conforme se empiezan a escuchar los acordes que componen alguna canción que nos transporta a algún lugar, instante o persona; y por fin, en el exterior, estalla el recinto en el que nos encontramos, pero, por dentro, explotan todas esas sensaciones muy particulares y personales que nos hacen sonreír, llorar, gritar, bailar y más.

man performing on stage
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Estar en un concierto, sea cual sea el género musical de su preferencia, es una de las experiencias que más emociones puede despertar en uno; es, aunque parezca contradictorio al estar rodeado de decenas, cientos o miles de personas, un momento íntimo.

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