ARTE: Motor que Nos Resguarda

Incentivar el interés por el arte en los hijos e hijas ofrece un lenguaje propio de expresión.

Estamos en el preámbulo de la semana del arte y el relacionarla con la vida familiar es un eslabón para el resguardo dentro de la comunicación de emociones, sensaciones y necesidades diarias.

El arte desde el punto de vista psicopedagógico es un lenguaje que aumenta la capacidad expresiva en los niños a través de diferentes elementos, donde a partir de la creatividad y la imaginación se podrían fortalecer procesos de aprendizaje, pues estos dos elementos benefician el desarrollo infantil de los pequeños.

Con base en investigaciones educativas el arte es una forma de sentir la vida y al sensibilizarse ante el mundo los niños encuentran un medio para expresar su mundo interno de una forma que además les estimula a simbolizar, crear e innovar.

Los niños y jóvenes, potencializan sus focos de atención en la actividad artística, presentan un orden y son acompañados para poder tener un seguimiento de instrucciones que les logren establecer una disciplina.

Hoy y siempre necesitamos del arte y la cultura. La práctica artística no solo es un medio para aprender nuevas técnicas y desarrollar habilidades, también contribuye al desarrollo personal, favorece otros canales de expresión, fomenta la identidad y motiva el desarrollo de tolerancia y frustración continua. Diferentes estudios clínicos recalcan los múltiples beneficios de las prácticas artísticas, tales como el fortalecimiento de la autoestima y la autoconfianza, la reducción del estrés y la ansiedad, el potenciamiento de nuestra memoria y el mejoramiento de la concentración.

Por otro lado, ante la visión clínica el arte posibilita la comunicación entre padres e hijos a edades muy tempranas. Recordemos que el arte está conformado por varias áreas por lo tanto a través de la pintura, baile, escritura, teatro y música, los padres podrán conocer un poco más a sus hijos. Al observar el desarrollo integral entre los diferentes miembros de la familia, el vínculo afectivo se verá incrementado ante actividades lúdicas, artísticas y creativas.

La artista plástica Celeste Bejarano considera que “experimentar cosas no del todo placenteras te lleva a nuevos aprendizajes, el arte se convierte en un mecanismo de canalización y expresión” . Por su lado Oscar Santana, músico y tenor, considera que “la música es un refugio, genera experiencias sensoriales muy fuertes que generan un impulso en las personas”, de tal forma que si logramos hacer un ejercicio consciente, pintura, escultura y música se tornan en experiencias de comunicación alterna para expresar estados de ánimo. 

A su vez, Julieta Valentino, actriz, considera fundamental dejarnos conmover y sentir, por lo que para ella es importante crear un ciclo de maestro-alumno infinito que nos ayude a aprender continuamente. Coincide Giselle Guasch, bailarina y psicomotrista quien asegura: “he descubierto que los padres deben ser activos en el aprendizaje de sus hijos”. 

Pero lo que resulta fundamental en todo esto es que los padres incentiven el interés de sus hijas e hijos en el arte. Que sepan plasmar su alegría y encanto ante los resultados del arte de sus hijos, sea cuál sea, sin expectativas, solo por el placer de crear alas para su creatividad e imaginación.

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