Evil Dead; La era del maquillaje siniestro

Por: Óscar Fernández

En 1981 el director Sam Raimi lanzó una de las películas de culto del cine de terror en serie B más recordadas de todos los tiempos, pues tuvo gran cantidad de secuelas, figuras de colección y hasta un videojuego. Incluso en abril del 2023 se estrenó la ultima entrega, involucrando al protagonista de las primeras partes; Bruce Campbell.

Pero… ¿Cómo traducir Evil Dead? en España se llamó posesión INFERNAL, en Argentina diabólico, en México EL DESPERTAR DEL DIABLO y en Perú, tal vez con una precisión más certera se tradujo como MUERTE DIABÓLICA.

En aquellos años en los que se contaba con tecnología limitada e incipiente el esfuerzo de los maquinistas y artistas causó impacto en la audiencia, lo que se tradujo en el éxito de la saga. hoy pareciera que el esfuerzo titánico de ese equipo queda eclipsado por las nuevas computadoras que pueden crear ambientes y personajes desde una pantalla verde. Ambos esfuerzos reconocibles, ambos trabajos espectaculares, pero como espectador se extraña la magia de las manos del hombre que durante horas transformaba un rostro en un ente descarnado y demoniaco.

El maquillaje es arte, pues Tom Sullivan logró conseguir esos rasgos que le pondrían la piel como escarpias a cualquiera. Trabajó arduamente en la caracterización de aquellos jóvenes que fueron cayendo poseídos durante la película. 

El argumento escrito por Raimi nos lleva a la vivencia de cinco amigos universitarios que decidieron pasar un fin de semana en una cabaña abandonada en el bosque de Tennessee, Ash (Bruce Campbell) Scoty y otras tres chicas descubren que en aquella empolvada morada en medio de la nada, donde el bosque está vivo y la niebla llega a la altura de las rodillas en la madrugada hay un libro perdido, en un principio se burlan y juegan con el, pero ni siquiera imaginaban que entre sus manos tenían el libro de los muertos, escrito con sangre y forrado con piel humana, llamado también el Necronomicón, Ex mortis, junto a el encuentran una grabadora con una cinta donde el antiguo dueño de la cabaña, un arqueólogo, había grabado pasajes del libro, pero la curiosidad los lleva a encontrarse con la furia de los espíritus malévolos y los entes desencarnados.

Uno de ellos decide reproducir la grabación, sin saber que eran las palabras justas para despertar a los espíritus, en ese momento el bosque cobra vida, y los jóvenes empiezan a caer en posesiones enfrentándose entre ellos para sobrevivir, ya nadie podía confiar en nadie, un viejo amigo podía ser el mismo demonio, resistir la mas difícil de la noches se convertía en el único objetivo.

Los efectos especiales a cargo de Bart Pierce son magistrales, pues le da vida a un espeso bosque y transforma las voces de los muchachos que han sido víctimas de los entes, provocando su muerte y descomposición desde adentro. La fotografía de Tim Philo se quedó en la mente de esa generación angustiada, pues uno recurre a aquellos parajes donde los actores parecían jóvenes desamparados siendo el blanco de unas fuerzas maléficas nunca vistas que no conocían los límites.

Hoy en día tenemos una tecnología que nos reduciría mucho el tiempo de grabación, incluso dejaría fuera de escena a los artistas dedicados al maquillaje y a los efectos especiales, pero lo curioso es que se siguen haciendo secuelas de esta película, que evidentemente no son tan exitosas como la primera parte.

El arte del maquillaje y el manejo de las sombras en la fotografía ha creado cintas que son obras de arte, hechas completamente a mano y supervisadas por el ojo del hombre, y aunque hoy tenga menos mérito poder hacer este tipo de películas, no trasmiten lo mismo, pues las horas que dedicaba la inteligencia humana a transmitir el miedo no se parecen en nada a la visión de la máquina.

La segunda parte de Evil Dead empieza a ser confusa, pues Bruce Campbell, el único sobreviviente de la primera parte, regresa a la cabaña para reencontrarse con sus amigos fallecidos bajo circunstancias inhumanas. Y en realidad lo logra, las manifestaciones son muchas y de todo tipo.

El protagonista parece haber roto las barreras del miedo y cuando se siente presa de las fuerzas del mal se corta una mano, pues ya estaba poseída y antes de que el espíritu se apoderara de todo su cuerpo decide perder una extremidad. La mano se mueve sola y sin control por todo el lugar, es así que Campbell decide declararle la guerra a las fuerzas demoniacas y así llega la tercera parte, The Army of the darkness.

En definitiva, si queremos conocer el terror a la antigua no debemos perdernos este clásico, qué nos lleva a la raíz del trabajo de los verdores maestros del terror.

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