Bahías de Papanoa: un paraíso escondido en la Costa Grande de Guerrero

Cuando piensas en el estado de Guerrero, piensas en la preciosa ciudad de Taxco o en el bello y clásico Puerto de Acapulco y se nos escapa que una importante parte de esta entidad, es bañada por las aguas del Pacífico mexicano.

Si te gusta descubrir pequeños paraísos y buscas vacacionar por México de forma diferente, aunque ello implique renunciar a ciertos lujos y recorrer más kilómetros en la carretera, este es tu plan ideal, pues la enclavada y paradisiaca zona turística de bahías de Papanoa, es un centro turístico ubicado en el municipio de Técpan de Galeana, perteneciente a la región de la Costa Grande de Guerrero.

Para llegar, hay que conducir de Acapulco a Ixtapa Zihuatanejo, es una carretera federal que te ofrece una vista del cielo azul intenso y un sinnúmero de pueblitos dotados de vegetación, calidez y un toque pintoresco, típico de la zona; atraviesas los municipio de Coyuca de Benitez, Atoyac de Álvarez y finalmente Técpan de Galeana, continúas tu camino rumbo a Petatlán, y ahí, entre los cerros, se encuentra Papanoa, un poblado de no más de 5 mil habitantes con 4 bahías que, entre otras cosas, te van a llenar la vista, el olfato y el gusto de colores, aromas y sabores inolvidables.

En mi estancia, y con el espíritu siempre curioso, comencé a conversar en las noches con uno de los trabajadores del hotel donde me hospedé, Don Gladis me contó que hace 40 años comenzó la construcción de los hoteles más importantes de la zona, que, aunque son 3 y 4 estrellas, ofrecen una vista espectacular, habitaciones amplias y albercas diseñadas para disfrutar día y noche del sitio. Incluso se dice que uno de estos fue construido nada más y nada menos que por Cantinflas.

Tlacoyunque, Ojo de Agua, Cayaquitos y Puerto Vicente Guerrero, son las playas que se encuentran en este lugar, en todos puedes disfrutar de comida con ese toque de la costa y el icónico pescado a la talla, pescadillas y una enorme oferta de camarones, pues el municipio cuenta con un par de criaderos importantes.

Tu piel agradecerá la deliciosa brisa marina y la tersa arena de las playas, lo mejor es que en ratos puedes sentarte frente al mar y dejarte llevar por tus pensamientos al ritmo del oleaje. En la playa ojo de agua, hay incluso un restaurante que colocó camas flotantes, convirtiendo ese padacito de playa en el más envidiado.

Lo mejor viene con la puesta del sol, todos los hoteles de Papanoa están pensados para que vivas ese momento mágico, ¿Recuerdas esa escena de la película Al diablo con el diablo, esa donde Elliot, que es interpretado por Brendan Fraser, pide ser el hombre más sensible para complacer a su amada y en una cita frente al mar, donde está a punto de confesar su amor, la belleza del ocaso es tal, que le provoca el llanto? Bueno, pues si hubiese un ocaso que te hace llorar por su belleza es ese, el de Papanoa, el sol comienza a caer y los tonos rosado y morado se empienzan a apoderar del azul del cielo.

Luego, como las grandes obras de la musica clásica, viene el allegro molto, un rojo intenso y algunos trazos naranjas y amarillos anuncian el fin del día, todo lo que no es cielo es penumbra, las palmeras, los barcos, las personas frente al mar son sombras, el oceano un espejo de este mágico instante y un minuto despues, te cubre el manto estelar.

Entonces puedes elegir entre descansar en un balcón, aderezando tu velada con una cerveza o algún destilado de la región o conducir al pueblo, el centro de Papanoa alberga algunos sitios donde pueder cenar, desde tortas y esquimos hasta barbacoa de res, tacos dorados o de bistec. 

Lo imperdible, si eres de buen diente, es el relleno de cuche, un bolillo relleno de deliciosa y jugosa carne de cerdo y verduras, que es el equivalente a nuestras tortas de tamal, es un antojito que solo se sirve en las mañanas, en Papanoa lo vas a encontrar en el mercardo, pero eso si, debes ir temprano, antes de las 9:00 am, porque vuelan.

Cabe mencionar que en Tecpan, la cabecera municipal, hay un festival anual en honor a este último platillo que te cuento, así que, valdrá la pena regresar y contarte que tal se pone.

¿Como llegar?

Autor

  • Cecilia Pineda

    Periodista cultural desde hace más de una década, su pasión son las culturas populares y las tradiciones mexicanas. Se ha desempeñado cómo comunicadora de gobiernos municipales y actualmente trabaja en el área de Comunicación de El Colegio Mexiquense, institución de investigación y docencia. Participa en el programa de Radio Aula Mayor en Mexiquense Radio y en el Podcast Intelifilia, ciencia para llevar.

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