Eran Siete – Parte 1

Por Óscar Fernández

El mundo está lleno de maravillas, pero nada es tan maravilloso como el propiohombre

                                                                                                         Sófocles

Las siete maravillas del mundo son un desafío a todos los tiempos, fueron obras colosales que marcaron la historia de la humanidad, unieron pueblos y dieron identidad a lugares que de no ser por estas estructuras tal vez hubieran pasado inadvertidas en la historia. Cada una tuvo un destino diferente, pero nunca olvidaremos que eran siete. 

Las dos primeras grandes maravillas del mundo antiguo están ubicadas en Egipto, de ambas construcciones se tiene certeza que existieron, pues una de ellas aún sigue en pie hasta nuestros días, siendo la única maravilla del mundo antiguo que podemos visitar, la otra fue destruida por un sismo de tales magnitudes que cambió la geografía costera de aquel lugar provocando que los restos quedaran bajo el mar.

Empezaré por la maravilla número 1 – El Faro de Alejandría, 280 -247 a. C. Alejandríafue fundada por Alejandro Magno en el norte de Egipto, esa ciudad hasta el día de hoy conserva el mismo nombre, Magno fundó la ciudad y no regresó jamás. En la isla de Pharos Ptolomeo I, quien fue uno de los generales de mayor confianza de Alejandro Magno estableció la capital en Alejandría y comenzó la construcción de un faro que terminó su hijo Tolomeo II con ayuda del arquitecto Sóstrato de Cnido. El objetivo era guiar a los barcos en su llegada al puerto.

La torre de tres partes en su base tenía granito con los muros inclinados hacía adentro para darle mayor estabilidad a la estructura, la segunda parte era de base octagonal, mientras que la parte alta era circular y tenía una zona abierta para proyectar la luz. Aquí es donde se vuelve confuso, pues se desconoce la verdadera altura del faro que podía oscilar entre los 90 y 130 metros, tampoco se sabe de que dios griego era la estatua que el faro tenía en la cima, unos dicen que Zeus, aunque otros apuestan por Poseidón.

En aquellos tiempos Alejandría era gobernada por los griegos, por tal motivo la influencia de sus dioses y de su mitología. En la entrada del faro había columnas flanqueadas por estatuas de sus reyes, pero el esplendor estaba en la cima, una cúpula cóncava que reflejaba la luz provocaba que el faro brillara por el día con luz propia, dejando ver al faro desde la lejanía en el mar invitando a los navegantes a visitar Alejandría, la ciudad más importante del mediterráneo.

Por las noches no era la excepción, una hoguera dentro del faro maximizada por un espejo hacía que el faro fuese visible en la oscuridad, provocando un espectáculo de luz en la antigüedad. Quienes vivieron en aquella época quedaban maravillados al verlo e hipnotizados por la llama y su baile en las alturas.

Una rampa en espiral subía hasta la cima de la colosal maravilla y en una inscripción cubierta por yeso se leía Ptolomeo. La torre construida en la isla de Pharos o Faros dio nombre a todas las estructuras que son iguales, esas torres en diferentes puertos del mundo que guían a los barcos con su luz, aunque hay que mencionar que el faro de Alejandría no fue el primer faro construido en la antigüedad.

El faro era una declaración de poder, atraía a los barcos y posicionó a Alejandría como una de las grandes orbes de su tiempo, además que en aquel puerto estaba la gran biblioteca y los grandes matemáticos y pensadores viajaban allí para ampliar su conocimiento, entre ellos Euclides, Arquímedes y tantos otros que se deleitaron con la gran cantidad de libros que albergaba ese recinto que en la actualidad aún se conserva.

El faro estuvo en pie 1,600 años, en 796 un terremoto derribó la parte que coronaba el faro, posterior a 835 se construyó una mezquita y el edificio solo era para fines religiosos, 956 un terremoto la colapsó nuevamente la estructura y en 1303 un último sismo arrancó de la faz de la tierra al legendario faro de Alejandría, ese movimiento telúrico se llevó parte de la historia de la humanidad, aunque en 1882 se construyó en el mismo lugar y con parte del material de faro la fortaleza de Qaitbay bajo las órdenes del sultán Al-Ashraf Abu Alnasr. 

Nunca nos olvidaremos del faro, cuyas partes imponentes yacen bajo el mar, pues Julio Verne le dedicó una obra El faro del fin del mundo, también Antípatro de Sidón dedicó epigramas y en el cine la película Ágora – 2009 de Alejandro Amenábar en la que se recrea el faro de Alejandría.

“El hombre teme al tiempo, pero el tiempo teme a las pirámides”

                                                                                              Proverbio árabe 

La Segunda maravilla cual sigue en pie viendo pasar las civilizaciones y en medio del desierto 2 – La Pirámide de Guiza, con 146.5 metros de altura es la más grande de todas las pirámides y la más antigua de las maravillas del mundo construida en 2,600 a. C, fue el edificio más alto del planeta durante 3,800 años hasta el siglo XIV fue superada por la catedral de Lincoln, Inglaterra.

La pirámide fue construida para el faraón Khufu, mejor conocido como Keops, allí se albergaron sus restos momificados y sus tesoros. Monumentalidad y antigüedad, el proceso constructivo es un misterio, se especula que tardaron entre 20 y 40 años en la obra.

La pirámide simboliza la transformación del faraón en deidad, lo que hay adentro son pasajes y espacios muy reducidos difíciles de transitar con bóvedas y arcos falsos, hecha en granito, bloques y piedra caliza, con cubierta a dos aguas, hay una cámara para el rey y otra para la reina, los accesos se cubrieron con bloque para que nadie pudiera entrar, la pirámide no tiene cuatro caras, tiene ocho.

El arquitecto Imhotep construyó y diseñó las pirámides para su rey, aunque se dice que unos ladrones lograron entrar haciendo un túnel y pudieron robar las riquezas, así como unos turistas lo hicieron tiempo después, todo es un mito, pues por radar se ha demostradoque los accesos a la cámara del rey son prácticamente imposibles. 

No sabemos por cuántos años más permanecerán estoicas las pirámides de Egipto, pero tal vez sean las únicas que nunca morirán, su construcción y el cuidado que se pone en ellas hoy en día prospecta que las pirámides han de enterrarnos a nosotros como lo hicieron con su faraón.

Autor

  • Óscar Fernández

    Autor de 12 novelas con alto contenido social donde desnuda el alma humana . Entre sus temas frecuentes se encuentran la injusticia, el desamparo, la soledad y la forma en que las buenas personas salen adelante de los embistes de la vida. Ha entablado conversación con los grandes pensadores del siglo a quienes referencia en sus artículos. Habla inglés, francés, gallego, español y árabe. Ha trabajado por los desfavorecidos en Palestina y actualmente reside en México.

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