Chavis Mármol saltó a la fama por su obra Neo Tameme en la que una pesada cabeza Olmeca aplastó un Tesla.
Pero su trayecto a convertirse en un artista va desde trabajar para una funeraria, estudiar, migrar a México y ahora conocer todo el mundo en residencias artísticas.
Un personaje central en el arte contemporáneo que demuestra que el que quiere puede y que el arte es una puerta hacia un mundo mejor que el que los vicios pueden ofrecer.









